Pídeme el cielo, mi vida o el
mar, lo que tú quieras
Pide que incluso te empiece a
olvidar, no creo que pueda
Me vuelves frágil y empiezo a
temblar, como una llama
Mis manos no saben disimular,
pues creo que te aman
Mismo patrón para cualquier acorde que no sea
solamente tocar todos los acordes. Lo único que
cambia es la cuerda del bajo.